Gema y Pablo, del rico arroz alicantino a los bagels neoyorquinos

Escribir este blog me ha dado muchas pero que muchas satisfacciones (y algún que otro disgustillo, que todo hay que decirlo).

Pero sin duda, lo mejor de estar al frente de My New York Blog es conoceros a vosotros, mis lectores.

Antes de que os de tiempo a pensar que soy una pelota seguid leyendo y os cuento por qué.

Resulta que hay gente por el mundo que decide hacerte un regalo sin conocerte de nada. Y no me refiero a un regalo de los que se pueden envolver y poner un lazo. Sino a uno muchísimo mejor.

Hace unos meses, Gema, la lectora que escribe el artículo de hoy, contactó conmigo porque había viajado a Nueva York y le apetecía contar su experiencia en la sección Nueva York y tú.

Cuando lo leáis vais a entender por qué lo considero un regalo. Gema ha hecho un trabajazo brillante contando su experiencia en la ciudad de una manera que sé que va a ayudar a muchos de vosotros a preparar vuestro viaje.

Aporta muchísimos datos, consejos y recomendaciones sobre los restaurantes, tiendas, transporte, miradores…de la ciudad. Y además transmite tanto su amor por la ciudad que cuando terminéis de leer el artículo vais a ir directos a buscar un vuelo para Nueva York 

Y si más aquí os dejo con la historia de Gema y Pablo en Nueva York ¡a disfrutarla!

“¿Por qué elegisteis viajar a Nueva York? ¿Os llamaba la atención por algo en especial?

Nueva York es ese destino que siempre habíamos tenido los dos en la cabeza, ese lugar que sabes que no quieres morirte sin ir a conocerlo, y a principios de año, pensando dónde podríamos ir de vacaciones (siempre habíamos ido a sitios más cercanos y modestos), decidimos ir allí.

Él me dijo que quería ir allí y yo también quería, pero al ser un destino a priori bastante caro ni me lo había planteado. Lo vas dejando pasar hasta que llegue el momento perfecto y de repente piensas que cualquier día te pasa algo o tienes más obligaciones y entonces ya no puedes ir. Así que empezamos a buscar vuelos, vimos que era bastante más barato de lo que nos pensábamos y entonces nos lanzamos de cabeza.

Aún nos quedaban 6 meses para ir ahorrando, jijiji. Uno de mis mejores amigos que había estado allí hace unos años me recomendó la página Skyscanner, y como teníamos libertad de fechas nos costó 440€ cada uno ida y vuelta y con los seguros de asistencia y cancelación incluidos.

Por menos de 900€ teníamos los vuelos de los dos, y pensábamos que lo normal es que nos costara eso sólo para uno ¡cómo para no ir!

¿Con quién compartiste este viaje a Nueva York?

Viajamos Pablo (mi pareja) y yo. Somos una pareja de 20 y muchos y 30 y pocos que vivimos en un pueblecito muy tranquilo del interior de Alicante. Nos encanta viajar y conocer sitios nuevos, aunque por trabajo apenas tenemos tiempo para ello, pero una vez al año ¡no nos lo quita nadie!

¿Cuándo viajasteis?

Viajamos del 19 al 26 de Septiembre de 2017. Allí llegamos el 19 ya de noche, nos dio tiempo a instalarnos en el hotel y dar una vuelta antes de cenar. Y el 26 el avión salía a las 10 de la noche, así que tuvimos todo el día para despedirnos de la ciudad.

Nos hizo un tiempo bastante bueno, el día que llegamos había llovido, nuestro primer día allí estuvo nublado y hacía bastante viento pero después cada día fue haciendo más calor e íbamos de pleno verano.

Eso sí, en las tiendas y los vagones del metro tenían el aire acondicionado a tope, así que entre eso y tanto calor en la calle y en las estaciones de metro, del catarro no nos libró nadie 

Cuéntanos sobre el hotel donde os alojasteis…

Nos alojamos en el Riverside Tower Hotel. Te cuento, cuando sacamos los billetes de avión enseguida nos pusimos a mirar hoteles, y sorprendentemente para esas fechas ya había muchos que no estaban disponibles, o sólo quedaban las habitaciones más caras.

Mi amigo que había estado allí hace unos años me orientó un poco, y me dijo que hasta la calle 100 o así era totalmente seguro y estaba bien conectado con el metro, y que los hoteles céntricos eran intocables.

Lo típico, nos pusimos a buscar con el rango más bajo de precio y sólo faltaban las ratas en la foto, así que subimos el rango monetario y de lo más baratito y decente que encontramos fue esto.

Las opiniones eran buenas, decían que era cutrecillo y que las habitaciones eran muy pequeñitas pero que estaba todo muy limpio, que el metro estaba a una calle y que enseguida estabas en el centro, y así fue todo. Como tenía cancelación gratuita, lo reservamos por tener algo seguro y mientras ir mirando algo mejor o por un precio similar, pero no llegó.

El hotel estaba en la calle 80 con Broadway en el Upper West Side, justo a la altura del Museo de Historia Natural, a 5 minutos andando de allí y, por tanto, de Central Park. Los comentarios decían que la zona era muy tranquila y segura, y así fue.

Cuando reservamos sólo quedaba la habitación más cara, una suite con vistas al río Hudson (consistía de 2 mini habitaciones unidas por el baño), en la habitación con la cama más grande dormíamos y en la otra teníamos las maletas y las compras (bendita habitación de más, si no no sé cómo nos habríamos metido allí con las maletas y todo).

Cada habitación tenía un armario y un lavabo, y en el centro uniéndolas el baño con la ducha y el inodoro. En la habitación de la cama más pequeña (la de las maletas) había una mesa con 2 sillas, una mini nevera y un microondas, y en las dos había televisión de pantalla plana. Ambas habitaciones con vistas al Riverside Park y el río Hudson, y la verdad las vistas al río al amanecer no tenían precio.

La habitación estaba en la planta 10, de ahí las vistas. El metro estaba a una calle, la línea roja, y en 10 minutos estábamos en Times Square, y para bajar al Downtown cogíamos el metro en el hotel y nos dejaba en South Ferry, así que perfecto.

Justo enfrente del metro había un Zabar’s, una pequeña tienda-cafetería en la que tenían desde bollería hasta ensaladas y huevos revueltos, desayunamos ahí casi todos los días y todo buenísimo y bien de precio.

El barrio muy bonito y tranquilo, llegábamos todos los días entrada la noche y en ningún momento pasamos miedo o inseguridad y eso que las calles estaban casi desiertas. Eso sí, no había mucha iluminación, pero el día que llegamos fuimos andando por Broadway desde el hotel hasta Times Square (tardamos unos 40 minutos, pero así nos familiarizamos con la zona) y hasta que no pasas la zona del Lincoln Center y Columbus Circle está todo con la misma luz tenue.

Todo eso lo bueno del hotel. Lo malo es que no hablan español en recepción, pero nos entendimos perfectamente en inglés, y que el hotel en sí es cutrecillo y algo antiguo, y desde que entras en el ascensor notas ese olor a moqueta rancia que te acompaña hasta la habitación y los armarios (tuve que lavar la ropa que no nos pusimos porque se le pegó el olor a moqueta).

Por lo demás todo bien, además la cama y las almohadas comodísimas. Eso sí, al estar justo al lado del Riverside Park y la “autovía” que pasa junto al río Hudson, se escuchaba el tráfico sobre todo al amanecer, pero con lo cansado que llegas al hotel y las camas cómodas, el dormir no es problema.

Nos costó unos 1200€ al cambio 7 noches con el famoso 14,75% de impuestos y con el impuesto de 5 dólares o así la noche. Una ganga para Nueva York, algo alejado del centro pero perfectamente comunicado.

Más tarde cuando encontré tu blog y vi los hoteles recomendados, busqué para nuestras fechas y ya no había disponibilidad en ninguno, y si había sólo las habitaciones más caras, así que nos quedamos con el que teníamos.

Para gente con el presupuesto muy justo es recomendable, si les da igual dormir en un hotel cutre y de lo más simple pero bastante limpio y que en nada estás en el centro.

Además la zona del hotel muy bien y tiene de todo, al contrario de zonas de Queens que vi precios similares pero leí que la zona era una especie de polígono en la que no había nada. Para la gente que prefiera un hotel algo más moderno y céntrico, este no es su sitio.

Personalmente si volvemos a NY no me importaría repetir estancia, aunque preferiría estar algo más céntrica para no tener que coger metro cada noche para volver al hotel. Muchas noches terminábamos el día por la zona de Times Square y para volver teníamos que coger el metro (exceptuando la primera noche que aún teníamos las piernas frescas, luego impensable caminar 40 min hasta el hotel), lo que si tienes el hotel céntrico es más cómodo.

En cuanto a la comida ¿alguna recomendación?

La verdad que lo único que comimos fueron ¡hamburguesas, pizzas, perritos y bagels! Cuando volvimos a España y nos pusieron delante un plato combinado de pescado y una ensalada con sus cubiertos, casi me pongo a llorar, jajaja.

Hamburguesas recomendadas

A mi me encantó el Shacke Shack, en verdad es una cadena pero las hamburguesas y las patatas con queso ¡están buenísimas!

A mi chico en cambio le gustó más la hamburguesería Five Guys, que también hay unas cuantas por la ciudad. Puedes rellenarte el refresco las veces que quieras y con la bebida que quieras (es el sitio adecuado para probar Coca Cola y Fanta de los sabores más extraños).

Y también la que tú recomiendas Nuria ¡Burger Joint! Es extrañísimo entrar en un hotel de 4 estrellas y encontrarte esa hamburguesería tan molona, además como bien dices están muy ricas.

 Pizzerías recomendadas

Ray’s pizza, tienen también unos cuantos por la ciudad.

El primer día que fuimos pedimos, ilusos, 2 porciones de pizza cada uno, pensando que era la ración normal para comer. Cuando nos lo pusieron delante y vimos el tamaño de las porciones casi nos da algo (otro día cenamos ahí y con una porción cada uno cenamos bien, vale la pena pedir menos y si te quedas con hambre volver a pedir alguna más).

Pero estaban tan ricas que nos sobró menos de los esperado, aunque luego casi tenemos hambre para cenar. A mi me encantó la Caprese, que llevaba tomate natural, mozzarella y albahaca. Se me hace la boca agua de acordarme, jeje.

También hay varios locales por Manhattan de una pizzería que tiene un cartel en la puerta de 2 porciones de pizza con queso y 1 bebida por 5 dólares más la tasa, en total comimos los dos por 10,80 dólares (propinas a parte) ¡baratísimo! y el refresco nos dejaron rellenarlo también.

Había una justo enfrente de la entrada del Empire State y otra muy cerquita del Madison Square Garden, y la verdad que hasta la pizza más sencilla estaba muy rica. Probamos esta primero y de ahí que luego en el Ray’s pizza pidiéramos 2 porciones también, no tenían nada que ver una con la otra.

 Perritos calientes

En cualquier puesto callejero están buenos, pero no podíamos irnos sin probar los del Papaya dos o Gray’s papaya que tienen varios también por la ciudad.

Es un pequeño local que te puedes llevar la comida o comértela de pie en una pequeña barra que tienen allí. Nosotros lo pedimos con todos los toppings y estaban bastante buenos, y los acompañamos con el zumo de papaya, típico de allí, muy bueno el contraste.

 Típicos neoyorquinos

Probé el pretzel pero personalmente no me gustó, o igual es que no encontré el sitio adecuado donde los hagan buenos. Lo que sí me encantó fueron los bagels, y si encima están tostaditos y con crema queso (o incluso salmón) son todo un placer.

¿Cómo fueron las compras en la ciudad?

Gran parte de nuestro presupuesto se nos fue en las compras, tenías mucha razón con eso de que en Nueva York te descontrolas con las compras jajaja.

Fuimos al Century 21 que es donde compramos casi todo. Cargamos de Levi’s (yo me compré allí 4 pares, el más caro 30 dólares ¡una locura!),camisetas y chaquetas de marca, bolsos, carteras, zapatillas y regalos para la familia.

El primer día que vimos este outlet, el del Downtown, fui directa a entrar a él, mi chico que no había leído todas tus recomendaciones no sabía ni qué era aquello, jaja.

Sin darnos cuenta se nos pasó allí media mañana sólo en la planta de ropa para nosotros,y nos fuimos ya pensando en dedicarle otro día en el otro centro, el del Lincoln center, que estaba cerquita del hotel.

También visitamos una de las tiendas de OMG Jeans, ya que en Century 21 están muy bien los precios pero no vale si buscas algo más concreto, y en mi caso los 4 vaqueros que me llevé fueron los únicos que encontré de mi talla.

En OMG compramos otros Levi’s por 40 dólares. Y también compramos algo en la tienda oficial de Levi’s (allí sí que encuentras todo lo que buscas), aunque los precios me parecieron muy similares a los de aquí.

De Converse no encontramos nada en Century 21 ¡qué decepción!, y en la tienda oficial, las de adulto tenían un precio muy similar a España. Lo que sí estaba más barato eran las de niño y le pude traer un par a mi sobrino 

Había escuchado que las Converse estaban bastante más baratas allí pero nosotros lamentablemente no encontramos dónde.

Y en la zona de Times Square nos dejamos llevar, vale la pena entrar a ver cada tienda aunque no compres nada: Planet Hollywood, m&m’s, Hard Rock Cafe, Bubba Gump, Nintendo Store, Disney…

Nos trajimos un recuerdo de (casi) todas, con especial mención la tienda de Disney, si hubiera podido me habría traído toda la tienda, cada peluche, cada camiseta, cada muñeco, cada objeto perfectamente caracterizado… Me quedaron tantas cosas por comprar que ya las tengo en la lista para cuando volvamos 

¿Qué medio de transporte utilizasteis para llegar desde el aeropuerto?

Siguiendo tus recomendaciones, creímos que la mejor opción era la del AirTrain+Tren. El metro lo descarté ya que el primer día, después del largo vuelo, cargados de maletas y la primera vez que viajábamos allí, sin saber cómo funcionaba el metro ni nada, ni me lo planteé.

Y el taxi o Uber me parecía más caro. Tanto el AirTrain como el tren (Long Island Rail Road) están muy bien indicados. Primero subes al AirTrain y cuando bajas, antes de pasar las barreras para salir de la estación, lo pagas.

Cuidado que esto puede traer confusión. Nosotros no nos entendimos muy bien con las máquinas en inglés y primero sacamos el del tren y luego pagamos el AirTrain.

En total nos costó 15 dólares a cada uno llegar hasta Penn Station, en pleno centro de Manhattan, que es donde te deja el tren, y tarda unos 20 minutos, muy rápido.

Y una vez allí, para llegar hasta nuestro hotel podríamos haber cogido el metro ya que era la misma línea, pero por el tema de las maletas y no saber si nos íbamos a perder, cogimos un taxi allí mismo, y por unos 15 dólares, propinas incluidas, nos dejó en la puerta del hotel.

Esa primera toma de contacto con la ciudad al salir de Penn Station es bastante alucinante, así que ¡lo recomiendo!

Con el taxi imagino que poco a poco irás viendo la ciudad acercarse a ti y también debe ser emocionante, pero con el metro, en nuestro caso nos habría dejado en la zona del hotel y no habríamos tenido esa primera impresión tan impactante.

¿Cómo os solíais mover por la ciudad?

Cogíamos el metro para ir hacia la zona que queríamos ver ese día y luego generalmente nos movíamos andando hasta la noche que volvíamos en metro hasta el hotel.

La primera noche, para familiarizarnos con los alrededores del hotel y la ciudad, sí fuimos andando hasta el centro (Times Square) que estaba a 40 minutos.

Los demás días cogimos metro, algún día hasta Times Square, desayunábamos allí en las escaleras rojas y luego nos movíamos andando por el centro.

Otros días el metro desde el hotel hacia el Downtown y visitábamos toda la zona andando, aunque las distancias allí son tan largas que pasados los días, aunque quieras ver cada rincón de la ciudad llega un momento en que el cansancio te puede y tienes que coger el metro para ir de la zona financiera al Village o a Brooklyn, por ejemplo.

Nosotros sacamos la MetroCard de 7 días y ¡vaya si la amortizamos!

¿Comprasteis alguna tarjeta descuento para las atracciones?

Compramos la variante de la City Pass, la C3. La New York Pass nos parecía interesante por todo lo que incluía pero nos parecía algo cara y lo que no nos gustaba es que teníamos que agrupar todo lo que queríamos ver en 3 o 5 días.

Hicimos una lista con lo que nos parecía imprescindible y todo lo incluía la City Pass (Empire State, Top of the Rock, Estatua, Crucero y algún museo).

El problema que le vimos es que teníamos que elegir entre la Estatua y el Crucero Circle Line y nos apetecía hacer ambos, también había que elegir entre el museo Intrepid y el del 11-S…

Finalmente compramos la C3, en la que se podían elegir 3 atracciones de entre unas 10 aproximadamente, y elegimos Empire State, Top of the Rock y Cruceros Circle Line (para hacer el crucero que da toda la vuelta a Manhattan y el que te pasa por debajo del puente de Brooklyn tuvimos que pagar 5 dólares más cada uno, ya que el C3 y la City Pass incluyen el crucero básico).

A parte compramos las entradas de pedestal para la Estatua (cuando lo miramos las de corona estaban agotadas en nuestras fechas) y también entramos al Museo de Historia Natural con lo de la entrada sugerida (en este museo y algún otro la entrada sugerida es de unos 25 dólares, pero realmente puedes pagar lo que quieras por entrar), así que pagamos 10 dólares y pasamos una tarde muy entretenida y didáctica en el museo.

También visitamos el museo Intrepid de Mar, aire y espacio. Tuvimos mucha suerte con estas entradas, ya que mirando qué había de especial en Nueva York en Septiembre, descubrimos que la semana que estábamos nosotros coincidíamos con las fiestas de San Gennaro del precioso barrio de Little Italy y también con el día de los museos Smithsonian, que este año ha sido el sábado 23 de septiembre.

Ese día se podían visitar de manera gratuita algunos de los museos de la ciudad, y el que no quisimos perdernos fue el Intrepid, por cierto ¡muy recomendado!

¿Subisteis a algún mirador? ¿Cuál? ¿Cómo fue la experiencia?

Subimos primero al Top of the Rock nuestro segundo día allí y 2 días después al Empire State.

Nos decidimos por estos en lugar del One World Trade Center porque este último es un mirador cerrado y, aunque sea una vista totalmente diferente, nos decidimos por los dos más tradicionales y típicos, el otro para el próximo viaje.

Ambos nos encantaron, pero el que más nos gustó fue el Top of the Rock. Fuimos por la mañana y reservamos hora para subir antes del atardecer, ya que dicen que es la hora más demandada y si no reservas turno probablemente no puedas subir a esa hora.

Una hora antes del atardecer ya estábamos allí arriba y la luz y las vistas no pueden ser mejores. Primero vimos las vistas a Central Park aún de día, ya que cuando anochece lo único que se ve es un manchurrón negro, y luego nos pusimos enfrente del Empire State y con vistas a todo el Lower Manhattan.

El mirador del Top of the Rock tiene varias alturas, primero sales al aire libre y hay una cristalera enorme que te separa del vacío, y también puedes subir un nivel más a otra planta en la que la barandilla te viene por la cintura, y desde allí se ve la planta inferior de la cristalera y no hay riesgo de caída. De modo que ésta última planta es la más impresionante, ya que tienes Nueva York a tus pies, sin nada que te tape ni te impida verlo todo perfectamente.

Pues bien, aún estando una hora antes de la puesta de sol, en esta altura había mucha gente en primera fila desde a saber qué hora, por lo que tuvimos que bajar a la altura de la cristalera para ver la puesta de sol 

Aún así, ver cómo se va escondiendo poco a poco el sol con esas vistas, esos colores, cómo lentamente se va encendiendo la ciudad bajo tus pies, cómo en el mismo instante que se esconde el sol empieza a encenderse el Empire State… Es sin duda lo que más nos gustó y nos sorprendió de Nueva York.

Nos quedamos allí horas, lo vimos de día, al atardecer y se nos hizo completamente de noche, y no podíamos dejar de mirar la ciudad e intentar memorizar cada detalle, cada luz, cada sonido.

Por suerte cuando se puso el sol se despejó un poco aquello y al fin de noche tuvimos las preciosas vistas en primera fila casi para nosotros solos. Si volviera a Nueva York mil veces, mil veces que volvería a subir al Top of the Rock

Dos días después subimos al Empire State. También subimos alrededor de una hora antes del atardecer e igualmente lo vimos de día, mientras se escondía el sol y nos esperamos hasta bien entrada la noche.

Lo malo es que desde aquí apenas se ve Central Park y por supuesto no te salen las fotos tan bonitas con el Empire State iluminado.

También es un mirador abierto, pero tiene rejas así que no puedes hacerte las fotos tan chulas como en el Top of the Rock en las que sólo sales tú y Nueva York (para las fotos en las que no salíamos nosotros puse el móvil en el palo selfie y lo saqué fuera de la reja, crucé los dedos para que no cayera y a hacer unas fotos preciosas .

Lo bueno es que al estar un poco más al sur que el Rockefeller Center, se ve mucho más cerca el Lower Manhattan y la Freedom Tower, tienes justo enfrente el Flatiron, el cruce de la 5a avenida con Broadway con todas sus luces, Times Square que parece un destello luminoso futurista en el centro de la ciudad

Y al otro lado tienes el majestuoso edificio Chrysler perfectamente iluminado  Afortunadamente aquí pudimos ver bien todas las vistas de día y cogimos sitio para ver el atardecer sobre el Lower Manhattan y el río Hudson en primera fila, y de allí no nos movimos. Una cosa curiosa es que al ser el edificio tan alto, cuando soplaba el viento daba la sensación de que el edificio se tambaleara un poco. Y el mirador está justo debajo de la antena, así que para saber de qué color está el Empire State esa noche en la que estás en él tienes que mirar la antena.

Así que nuestra recomendación es que si se puede se visiten estos dos miradores (nosotros subimos al atardecer a los dos) ya que ambos tienen unas vistas preciosas, pero si tuviéramos que elegir uno nos quedamos con el Top of the Rock para poder además ver el Empire State perfectamente centrado enfrente de ti.

¿Fuisteis a conocer la Estatua de la Libertad?

Sí la visitamos y fue una experiencia muy bonita e interesante.

Al principio no sabía si visitarla porque me parecía una turistada y pensaba que con coger el ferry gratuito de Staten Island para verla de cerca sería suficiente, pero después de leer tu blog y ver que pensabas lo mismo y que después de visitarla la recomendabas encarecidamente, decidimos ir y no sabes ¡cómo te lo agradezco!

Recomiendo que quien quiera ir compre las entradas con antelación, ya que cuando fuimos a comprar las entradas unas semanas antes del viaje, obviamente no quedaban para subir a la corona pero es que casi nos quedamos sin poder visitarla a primera hora que era el horario que queríamos para poder subir al pedestal y verlo todo sin demasiada aglomeración de gente.

Sólo quedaban entradas a primera hora para nuestro primer día allí (llegábamos un martes por la noche y sólo quedaban entradas para el miércoles a las 10) así que después de nuestra primera toma de contacto con la ciudad la primera noche, a la mañana siguiente madrugamos bastante (más bien apenas pudimos dormir entre la emoción y el jet lag), compramos la Metrocard de 7 días (recomendadísimo) e hicimos nuestro primer trayecto en metro para plantarnos en el sur de la isla.

Primer vistazo al puente de Brooklyn, la Estatua, Freedom tower,… Hicimos bien en llegar temprano porque no podíamos dejar de mirar hacia todos lados y dimos un pequeño paseo por los muelles antes de llegar a lo de las entradas de la estatua (bueno, más bien estábamos tan ensimismados que nos perdimos al salir del metro ).

Una vez en el barco que te lleva hasta ella las vistas son una pasada, a medida que te vas alejando de Manhattan es cuando te das cuenta de la magnitud de la isla y el tamaño y la grandeza de los edificios. Y cuando estás cerquita de la estatua y la puedes ver mejor aprecias su belleza, a mi personalmente me transmitió mucho respeto ¡estaba ante uno de los símbolos y monumentos más importantes de América!

Antes de ir leía por todas partes a mucha gente que le había decepcionado porque era muy pequeña. No sé si fue por eso pero a mi no me pareció tan pequeña como dicen, cuando estás bajo ella impone, y si subes al pedestal es cuando realmente te das cuenta de su tamaño y belleza. A nosotros nos gustó mucho el pequeño “museo” que hay para visitar, en el que se explica sus orígenes, su construcción y cómo la transportaron hacia Nueva York, el color original y por qué había cambiado… La verdad que pasamos una mañana muy entretenida, y mejor que la propia visita a la Estatua si cabe son las espectaculares vistas que hay desde ella.

Cuando al fin decidimos volver, el barco paró en Ellis Island. Nosotros bajamos pero al ver que el recorrido en el museo parecía bastante largo nos volvimos a Manhattan. Aún queríamos ver el World Trade Center y la zona cero aquella mañana aprovechando que estábamos por aquella zona, y por la tarde teníamos entradas para el musical de Aladdin así que no nos entretuvimos.

Para la gente que quiera ver con tranquilidad la Estatua con sus vistas y Ellis Island necesitan 4 horas como mínimo, así que recomiendo que no hagan como nosotros y no vayan con prisas 

¿Visitasteis algún museo? ¿Cómo fue la experiencia?

Visitamos el museo Intrepid del mar, aire y espacio el día de los museos smithsonian gratuitos. Decidimos ir a la hora de apertura y la decisión no pudo ser más acertada, ya que al ser gratuito había bastante gente y a esa hora pudimos visitar tranquilamente y sin mucha cola el submarino, portaaviones y la carpa de la nave Enterprise. Un museo muy interesante, diferente y al aire libre que a nosotros nos encantó.

También visitamos el Museo de Historia Natural pagando una donación sugerida (nosotros pagamos 10 dólares los dos ya que era un museo que queríamos ver pero tampoco queríamos gastarnos casi 50 dólares entre los dos, pero hay gente que paga 1 dólar y entra, cada uno que pague lo que considere oportuno).

La verdad que pasamos una tarde bastante entretenida, nos pareció interesante todo lo expuesto pero al final se nos hizo algo pesado porque muchas salas son de los mismo (animales, los primeros hombres,…) pero están divididas por continentes.

Sin duda lo que más nos gustó fue la última planta, la de los esqueletos de dinosaurios, y la sala de la entrada principal, en la que también hay dinosaurios. Había muchas familias con niños, así que los que viajen con niños no pueden perderse este museo, son los que más disfrutan y se aprenden un montón de cosas.

Nos quedó pendiente el museo del 11-S, pero finalmente lo dejamos para un futuro viaje. Pensamos que sería un museo bastante duro, y personalmente ya nos pareció bastante sobrecogedor el memorial donde estaban las torres, así que, con lo bien que llevábamos el viaje, no tuvimos fuerzas de pasar un “mal rato” en el museo, como que no queríamos llevarnos ese recuerdo de nuestro primer viaje. Así que ¡otro motivo más para volver a la ciudad!

¿Qué es lo que más os gustó de la ciudad y lo que menos?

Nos ha encantado todo de la ciudad: sus edificios, su arquitectura, sus luces, sus colores, pasear y perderse entre sus calles tan diversas y repletas de vida, su gente amable que siempre te ayuda si te ve en apuros, sus vistas cuando te subes a sus edificios y cuando te alejas de ella, su comida, su olor, sus sonidos, sus tópicos americanos, sus tiendas, sus atardeceres en los cuales los últimos rayos de sol bañan con su preciosa luz cada imponente edificio, su oasis enmedio de la jungla, ver atardecer desde el puente de Brooklyn y desde el Top of the Rock, cómo justo cuando se esconde el sol se empieza a iluminar el Empire State y toda la ciudad…¡todo allí es bonito a lo grande!

Primera toma de contacto con la ciudad: fue de lo que más nos impresionó, cuando volvimos en tren desde el aeropuerto y bajamos en Penn Station, justo en el centro de Manhattan.

Cuando sales de Penn Station a la calle y ves la ciudad por primera vez, te quedas petrificado. Ya era de noche, y no podíamos dejar de mirar las luces, los edificios, los coches, la gente, toda la ciudad llena de vida. Cogimos un taxi y al girar la calle, mirando estupefacta hacia todos lados, miré hacia atrás y me encontré con el Empire State perfectamente iluminado, fue tal mi emoción que me puse a gritarle a mi chico para que no se lo perdiera “¡El Empire State, el Empire State!!” El taxista pensaría: pobres turistas novatos… Jajaja. Esa primera toma de contacto con la ciudad es bastante emocionante, así que ¡lo recomiendo!

Times Square: a nosotros ese lugar nos encantó ¡es como si estuvieras en el futuro! Sobretodo de noche, hay tanta luz que de repente parece que se haga de día, un lugar al que hay que ir una vez en la vida, realmente no se puede explicar con palabras, hay que vivirlo.

Un lugar lleno de vida que a nosotros nos recargaba las pilas después de un agotador día pateando la ciudad. Intentábamos visitarlo cada noche, si al volver teníamos que hacer transbordo en el metro en la parada de Times Square, o si lo teníamos cerca, siempre dábamos una vuelta por la plaza o nos sentábamos un momento a observar a la gente, a memorizar cada detalle.

Musical: nosotros fuimos al musical de Aladdin y personalmente ¡nos gustó muchísimo! Lo elegimos porque era una de mis películas favoritas de niña y además al conocer la historia no pasaba nada si nos perdíamos con el inglés. Además el musical está muy bien conseguido (no sabemos cómo pero ¡la alfombra mágica vuela!) y fue muy divertido, nos reímos mucho con el actor que interpreta al genio. Creo que como bien dices en el blog, ver un musical en Broadway es uno de los imprescindibles cuando se visita la ciudad.

Atardeceres: ver un atardecer siempre es bonito, pero si es en Nueva York aún es más especial… Nosotros vimos atardecer desde los miradores Top of the Rock y Empire State y es una de las experiencias más bonitas que hicimos allí, tener la ciudad a tus pies mientras se esconde el sol y se va iluminando es una sensación indescriptible. Aunque si tuviéramos que elegir nos quedamos con el Top of the Rock y sus vistas el Empire State.

También vimos atardecer desde Brooklyn 2 veces, la primera cruzando el puente y viendo cómo se iluminaban los edificios a medida que nos acercábamos a la ciudad, y la segunda desde la pequeña “playa” que hay entre los puentes de Brooklyn y Manhattan con unas vistas inmejorables al skyline.

Central Park: después de dar un paseo y ver algunos de los lugares más conocidos del parque, decidimos descansar las piernas y alquilar una de las barquitas del lago. He de decir que fue uno de los momentos más divertidos que vivimos allí, nos lo pasamos realmente bien.

Al principio teníamos vergüenza de hacer el ridículo, pero cuando mi chico le cogió el gusto a eso de remar no había quién le parara y en una hora que tuvimos de alquiler de barca nos recorrimos todo el lago. Las vistas son preciosas y sacamos unas fotos muy bonitas!

Memorial 11/S: no fue como tal uno de los lugares que más nos gustó, pero sí uno de los que más nos impactó. Estar en el lugar en el que se alzaban las Torres Gemelas te deja un nudo en la garganta y una pena y rabia inmensas. Es impactante cómo a pesar de estar lleno de gente, parece que allí sólo se siente el silencio y el dolor de lo ocurrido aquel fatídico día.

Me tocó mucho el alma estar en ese lugar. Nosotros lo visitamos de día y otro día volvimos de noche para verlo iluminado. Nos gustó muchísimo más esta visita, ya que no había prácticamente nadie y pudimos recorrer cada hueco con tranquilidad, leyendo cada nombre, lamentando cada vida perdida… Además de noche iluminado está muchísimo más bonito, y como contrapunto tienes enfrente la Freedom Tower, cuya parte de abajo va cambiando de color y si no estás en esa zona no se ve.

Lo que menos nos gustó: por decir algo, Ellis Island, ya que lo que vimos que había en ella no nos motivó para visitarla y preferimos volver a seguir viendo la ciudad.

También lo que vimos del High Line no nos pareció demasiado interesante, nosotros lo empezamos desde la entrada que da a la zona de los muelles después de una mañana visitando el museo Intrepid, y paseamos un rato hasta que el cansancio y el calor de ese día pudo con nosotros y preferimos bajar a refrescarnos y comer algo, y después de comer ya no tuvimos tiempo de seguir la visita y no volvimos. Así que para el próximo viaje tenemos pendiente hacerlo desde el otro lado y recorrerlo entero, ya que cuando volvimos vi fotos desde el High Line pasando encima de las avenidas y nosotros esa parte nos la perdimos.

¿Volveríais a visitar Nueva York?

Absolutamente SÍ. Realmente es como siempre han dicho en las películas, la ciudad de los sueños, y todo el tiempo que pasamos allí ¡nos sentimos como si estuviéramos dentro de una de esas películas!

Para nuestro próximo viaje nos gustaría visitarla en Navidades, seguro que está más bonita aún si cabe con esas decoraciones tan espectaculares que se curran.

Y en Otoño Central Park debe estar de postal. Nos quedó tanto por ver y por hacer que ahora entiendo porqué cuando alguien vuelve siempre dice que viene con ganas de volver. Esta ciudad no deja a nadie indiferente. Como dice uno de mis mejores amigos, Nueva York es esa ciudad de la que te esperas un 10 y resulta ser un 12″.

Con esta frase que me apunto porque estoy segura de la voy a utilizar mucho   termina en relato de Gema.

Sólo me queda darles las GRACIAS más enormes que puedan caber en el hosting del blog, tanto a Gema como a Pablo  Estoy segura de que volveremos a compartir camino en algún momento (quizás cuando llegue vuestro segundo viaje a Nueva York )

¿Quién se anima a ser el siguiente en participar en esta sección del blog? Os estoy esperando…podéis escribirme a nuria@mynewyorkblog.com o dejar un comentario más abajo   y yo me pongo en contacto con vosotros.

Gracias por leernos,

 

 

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About the Author:

Soy Nuria Moreno, madrileña y con un trocito de mi corazón en Nueva York. ¡Escríbeme!nuria@mynewyorkblog.com

6 Comments

  1. Marta 12 junio, 2018 at 15:51 - Reply

    Quiero contar mi experiencia en nueva york,lo he visitado dos veces,y quiero volver

    • admin 13 junio, 2018 at 20:46 - Reply

      ¡Genial Marta! 🙂

      Me pongo en contacto contigo en unos días y concretamos.

      ¡Muchas gracias!

      Besos
      Nuria

  2. Jose Paya 12 junio, 2018 at 23:15 - Reply

    Gracias por vuestro relato. Nosotros iremos en Marzo. Tambièn somos de un pueblo del Interior de Alicante ( Monovar). De donde sois vosotros???. Un saludo

    • admin 13 junio, 2018 at 20:47 - Reply

      El mundo es un pañuelo 🙂

  3. María 15 junio, 2018 at 02:56 - Reply

    ¡Precioso y detallado relato! Gracias por compartir, así como lo cuentan parece realizable un viaje a NY. Copié unos datos por cualquier cosa. Gracias a Gema y Pablo y gracias a ti Nuria por tu atención.

    • admin 16 junio, 2018 at 19:37 - Reply

      Gracias a ti María, siempre es un placer tenerte por aquí 🙂

      Abrazos
      Nuria

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